Saber cómo limpiar tu cachimba es uno de los aspectos más importantes para mantener la seguridad e higiene, y si somos constantes y seguimos una serie de pasos podremos tener nuestra cachimba y sus accesorios siempre limpios y en buen estado. No limpiar tu cachimba puede hacer que aparezca mal olor en las piezas y moho adherido a la base. Además, si dejas demasiado tiempo el agua en tu cachimba se creará una capa de cal que terminará estropeando piezas esenciales para el buen funcionamiento de tu shisha.

Limpiar la cachimba es muy sencillo. En nuestra web puedes encontrar multitud de productos de limpieza con los que mantenerla en perfecto estado durante mucho tiempo. Es importante que tengas en cuenta todas las partes de las que está formada y que cada una de ellas necesitará una limpieza específica dependiendo del material en el que esté fabricada.

Cómo limpiar una cachimba: la manguera

La manguera es lo primero que tenemos que retirar del mástil de la cachimba. Es una de las partes más importantes, ya que por aquí inhalamos todo el humo y deberá estar siempre limpio tanto por dentro como por fuera.

Con cuidado, gira la manguera para soltarla del adaptador y tira de ella para que las piezas terminen de separarse entre sí. Al desconectarla de la cachimba lo primero que debemos hacer es soplar desde la boquilla para expulsar todo el humo que haya podido quedarse en el interior después de tu sesión de fumada. De esta forma también se expulsará cualquier elemento que pueda estar obstruyéndola o que coja mal olor.

A continuación, y después de asegurarnos de que nuestra manguera sea lavable, tendremos que lavarla por dentro con agua tibia hasta que salga hacia el otro extremo. Es muy importante que no utilicemos jabón doméstico o cualquier otro producto de limpieza que no sea específico para cachimbas. Estos productos específicos no contienen ninguna sustancia que pueda ser tóxica y eliminan el mal olor que se pueda quedar en la cachimba. Deberemos pulverizar el interior de la manguera y dejarla reposar entre 2 y 5 minutos. Una vez le echemos el producto, tendremos que enjuagar muy bien la manguera con agua tibia para asegurarnos de que se limpia completamente. Lo mejor es utilizar mangueras que estén hechas con materiales como silicona o PVC, ya que son lavables y podremos limpiarlas y mantenerlas en buen estado mucho más fácilmente.

Una vez hecho esto, tendremos que asegurarnos de que el interior de la manguera se queda completamente seco para evitar que pueda quedarse óxido, que después inhalaríamos al aspirar.

Cómo limpiar una cachimba: la cazoleta

Después de limpiar la manguera, tendremos que desmontar el resto de piezas y limpiarlas una a una por separado. Para limpiar la cazoleta empezaremos por retirar el papel de aluminio, el gestor de calor, el carbón… Y la enjuagaremos con agua para quitarle toda la suciedad superficial. A continuación, utilizaremos un producto de limpieza especial para shishas, de manera que terminemos de eliminar las manchas negras que hayan podido crearse y mantendremos limpia una de las partes más importantes de nuestra cachimba.

Cómo limpiar una cachimba: el gestor de calor

Si estamos usando un gestor de calor de metal, tendremos que quitar cada arandela que une el gestor de calor y aplicarle el producto especial de limpieza, tanto por dentro como por fuera. Lo limpiaremos bajo el grifo, quitando con los dedos cualquier resto que haya podido quedar incrustado. Una vez hecho esto, lo enjuagaremos con agua tibia para terminar de limpiarlo y lo dejams secar.

Cómo limpiar una cachimba: el mástil

El mástil es una de las partes que siempre debe estar limpia, pues es por aquí por donde pasarán el líquido de la base y el tabaco hacia la manguera.

Para limpiar el mástil, necesitaremos un cepillo y productos especiales para poder limpiarlo por dentro y por fuera. Lo pondremos bajo el grifo, para que el agua caiga hasta el mástil y frotaremos mientras con el cepillo especial. Después tendremos que enjuagarlo muy bien con agua para que no quede ningún resto de los productos que hayamos usado.

Cómo limpiar una cachimba: la base

La base de la cachimba también deberemos limpiarla cada vez que la utilicemos. Además de por seguridad, tan importante en estos momentos, no mantenerla limpia afectará mucho al sabor y al olor que fumamos.

Lo primero que debemos hacer es retirar el agua usada de la base y enjuagarla con agua limpia varias veces. Después, utiliza agua agua caliente y frota la parte superior de la base para retirar la suciedad incrustada. Añádele un producto especial para la limpieza de tu cachimba, utilizando un cepillo específico para limpiar la base. Estos cepillos suelen ser más cortos y gruesos, con cerdas más largas y más blandas. Introduce el cepillo por la boquilla y frota bien todas las paredes llegando bien a toda la superficie y las paredes de la base.

Después de frotar bien el interior, aclara con agua limpia y agita la base para que se limpie bien todo el interior. Si la base está muy sucia, puedes dejarla llena de agua limpia durante varias horas para que se reblandezca la suciedad y termine desapareciendo desaparezca el olor. Después, escúrrela y déjala secar bien para eliminar todos los restos de agua y humedad que puedan quedarse.

Siguiendo estos pasos meticulosamente habremos limpiado nuestra cachimba y podremos tenerla siempre limpia y perfecta para volver a utilizarla sin olores deseados, alargando su vida útil y disfrutándola de forma segura en cada ocasión. Es una labor que requiere paciencia, pero debemos tener claro que cada una de estas partes son importantes, así que no podemos dejarnos ninguna de ellas sin limpiar.

No dejes de visitar nuestro apartado especial para limpieza, con un montón de productos específicos que son parte fundamental una vez sabes cómo limpiar una cachimba.